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Es el momento de pedir a la Virgen María que me comunique su modo de orar, hecho de confianza y amor, hecho de pureza en el corazón. Imploro humildemente la luz de la fe, escruto la Palabra con nueva atención. En la medida de la humildad y la fe que se tiene, se descubren los motivos que agitan el corazón y allí se puede discernir. Se puede meditar recitando el Padre nuestro, repitiendo lentamente una frase bíblica, contemplando con devoción una imagen sagrada.
Por Qué Te Encantará esta figura de Jesús Meditando
Un discípulo se acercó al gran gurú Maharaj Ji y le pidió que le enseñara a meditar; que le diera algún modo, algún tip para meditar. En estos días de Navidad ví un videíto en el que se contaba una anécdota que sucedió en la India hace algunos años. Podemos imitar a Jesús dejándonos guiar por el Espíritu Santo que es el amor de Dios en Persona. Cuándo Jesús meditaba, se perdía en el amor, dijo un gran gurú. Nuestra misión es la predicación de la Buena Nueva, que brota de una vida de contemplación, estudio y comunidad.
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La oración, en cambio, para algunos es pedirle cosas a Dios o agradar a Dios, pero en realidad es un reto y un compromiso de vida, es enfrentarme a mí, a mis debilidades y deficiencias para encontrar fortaleza y salir adelante. Dea cuerdo con el obispo, la paz que encontramos en la meditación nos ayuda a interiorizar en nosotros; nos ayuda a poder reflexionar y sanar nuestras heridas que son fruto de nuestras experiencias dolorosas; a reconciliarnos con nosotros mismos y con aquellos a los que hemos o nos han ofendido. “Es una reflexión o profundización que el orante hace sobre algún aspecto particular de la fe, sobre Dios, sobre Jesús, sobre un pasaje de las Sagradas Escrituras, sobre un determinado aspecto de la propia realidad personal o sobre un acontecimiento”, asegura Monseñor Luis Manuel Pérez Raygoza, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México.
Jesús, tú eres mi vida, para que no me pierda en el camino. José, recuérdanos que la oración hecha con insistencia da fruto y atraviesa incluso las tinieblas de la muerte; que el amor no queda sin respuesta, sino que permite nuevos comienzos. Transformaste las tinieblas en luz, la separación en comunión, el sufrimiento en danza, e incluso el sepulcro, última etapa de la vida, en punto de partida de la esperanza. Convertiste la cruz, emblema del tormento, en icono del amor; el muro de la muerte en puente hacia la vida. En la cumbre del Gólgota, nos revelas la grandeza de la oración de intercesión que salva al mundo.
ESCUCHA LA MEDITACIÓN
- • Hacia el final de la meditación hay que concluir y renovar tu compromiso con la misión que Dios te ha dado.
- Esto prueba que la imagen, -además de la palabra- es otra de las mediaciones que la Iglesia ha escogido desde el principio para que podamos elevarnos a Dios.
- Uno mi cruz a la tuya, te traigo mis trabajos y mis miserias, arrojo en ti todas las cargas de mi corazón.
- Esta paz no solo brota de la reflexión, sino de la experiencia del encuentro con el Señor”, asegura monseñor Pérez Raygoza.
- La palabra “icono” procede del griego eikon, que significa “imagen” o “retrato”.
Cuando se hacía tarde, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús. Cuando quiero que la Iglesia y el mundo cambien pero no lo hago Ayúdame a decir "sí" a Dios, "sí" al amor. Cuando pienso que mi oración es inútil Sobre todo, recuérdame, Jesús, que mi oración puede cambiar la historia.
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Su oración llena de lágrimas llega a tu corazón. No los poderosos que te esperan en el Calvario, no los espectadores que se quedan lejos, sino la gente sencilla, grande a tus ojos y pequeña a los ojos del mundo. Gracias porque, al ser apoyado en tu momento de necesidad, borras la imagen de un dios invulnerable y distante. Jesús, tu camino ha sido confortado por el recuerdo de su amor; también mi camino necesita enraizarse en el recuerdo de lo que es bueno.
Estas "cruces", como las llama la tradición cristiana, pueden ser situaciones dolorosas, enfermedades, pérdidas o cualquier otra dificultad que nos obligue a salir de nuestra zona de confort. Es un camino seguro hacia la perfección, un camino que nos lleva a la presencia constante de Dios y nos abre las puertas a innumerables beneficios. Gracias al Espíritu Santo, también nosotros estamos presentes en los diferentes momentos de la vida de Jesús. Cada momento de la vida terrena de Jesús, a través de la gracia de la oración, se puede convertir para nosotros en contemporáneo”. Finalmente, el Papa Francisco dijo que, esta es por tanto la gracia de la oración cristiana, que Cristo no está lejos, sino que está siempre en relación con nosotros. El Papa Francisco también recordó que el término “meditación” a lo largo de la historia ha tenido significados diferentes.
XIII, en pleno fervor de la imagen de san jose acostado ortodoxia, de la renovación espiritual, de la invocación del Nombre de Jesús”. Jesucristo el Salvador del monasterio servio de Kilandari No nos olvidemos que “el icono no es una simple imagen, ni un elemento decorativo, ni siquiera una ilustración de las Sagradas Escrituras. Observemos la penetrante mirada de ese Jesús que “me amó y se entregó por mi” (Cf Ga 2,20), recordemos que Él murió por mi salvación… Podemos contemplar también la imagen del Santo Sudario de Torino (abajo). No nos olvidemos que la imagen “es recuerdo/memorial, lugar de encuentro de miradas y presencias; es posibilidad de contemplación, (y además) es estímulo para la imitación. Pero nosotros no decimos aureola sino “nimbo”, porque aureola viene de aureum, que viene del hombre, del anima, de la santidad (que es la interioridad inmanente del hombre).
Pero confío en ti porque eres mi esperanza, la esperanza de la Iglesia y del mundo. Mantén a la Iglesia y al mundo en paz. Jesús, traigo ante ti a las familias y a las personas que esta tarde han rezado en casa, a los ancianos, especialmente a los que están solos, a los enfermos, tesoros de la Iglesia que unen su sufrimiento al tuyo. Ayúdame a amar y a perdonar, a vencer la intolerancia y la indiferencia, y a no quejarme. Tú, manso y humilde de corazón, me curas del rencor y del resentimiento, me liberas de la sospecha y de la desconfianza.